Fuera cadenas

Quisiera emprender viaje. Soy feliz porque me he deshecho de las cadenas que iban envolviendo mi cuerpo, poco a poco y de las que nunca quise hacer caso.
Cada eslabón me apretaba un poco más y cada uno de ellos me advertían de mis malos sentimientos, pero ¿para qué hacer caso?...Envidia, pereza, amor, desamor, odio...
Por fin llegó el momento en que me faltaba oxígeno y el peso me podía. Fue entonces cuando recapacité y fui consciente.
Saqué fuerzas de la desesperación, y ardua tarea, conseguí desenredarme.
Eran las llagas y las heridas tan profundas que no me atreví a moverme...¿no era todo obscuro de repente?
El olor y la brisa del mar se delataron, y sin dudarlo ni un momento me sumergí en un inmenso baño de agua salada y fria.
Al principio el dolor fue insoportable, hasta que mi cuerpo se fue adaptando, y las brisas marinas eran cada vez más y más cálidas.
Cuando llegué a tierra firme, sin otro ropaje que mi largo cabello, mis heridas habían curado. Olvidé mis cadenas y recé a my propia alma para que no se dejara vencer de nuevo.



nimrod dijo
A veces, la cobardia o la comodidad, nos hacen ser esclavos de aquello que nos hiere, y someternos. Bien es sabido que si te dejas caer, duele luego levantar el vuelo. La libertad tiene un precio, pero a cambio......
Muy buen comienzo, espero que sigas con cosas como esta.
Un saludo,
12 Diciembre 2006 | 10:25 PM